Sabías que...

Leicestershire Clawson, el color de un auténtico seductor

Imagínate en medio de un mercado de quesos en la Inglaterra del siglo XVII. Voces, olores, ajetreo... Agricultores y granjeros exponen sus productos artesanos. En las paradas, decenas de variedades lácteas de diferentes condados compiten por llamar tu atención. De repente, tus ojos captan algo especial: un queso sobresale por su color, de un naranja rojizo que destaca entre diferentes tonos de amarillo más bien pálido: es el Leicestershire o Leicester.
La atractiva tonalidad del Leicestershire cumple su misión: hacerse ver. En un principio se conseguía añadiendo jugo de zanahoria durante la elaboración del queso; desde el siglo XVIII sin embargo, esta sustancia se sustituye por otros carotenoides, los del achiote, un ingrediente común en la cocina de la Centroamérica precolombina.

Traspórtate de nuevo al antiguo mercado. Te dejas cautivar por el llamativo color del Leicestershire y lo compras. ¡Bravo! Has encontrado un queso con personalidad propia, de sabor más robusto cuanto más envejece. ¡Sin duda, vas a disfrutar de tu descubrimiento!

Tradicionalmente, el Leicestershire se caracterizaba tanto por su color anaranjado como por su gran formato, ruedas planas cuyo tamaño venía determinado por la leche disponible en un día.

Un gran queso entre dos gigantes
La larga historia del Leicestershire siempre ha ido ligada a la de dos de los quesos ingleses más populares: el Cheddar y el Stilton.

Con el primero comparte una similitud apreciable en los métodos de elaboración; pero, aunque el Leicestershire también es un queso prensado, tiene una textura más húmeda y un sabor más suave. Su maduración es más rápida que la del Cheddar, por lo que se puede comercializar antes; eso sí, si lo que se busca es un paladar más intenso esta fase puede alcanzar los nueve meses.

El período de maduración del Leicestershire es la clave de su origen y lo que lo vincula con su inseparable hermano, el Stilton. Efectivamente, muchas de las granjas del condado de Leicestershire y alrededores elaboraban las dos especialidades de queso. El Stilton requiere de una maduración más larga y tiene una vida más corta, por lo que los granjeros ingleses equilibraban la leche disponible y la posibilidad de comercializar sus productos combinando la elaboración de estos dos quesos.
En su versión menos madura, unos dos meses, el Leicestershire puede presentar un sabor dulce, casi de caramelo, que va mutando a más intenso conforme se deja madurar más tiempo.
Clawson, fieles a la tradición
Así continua siendo en el caso del LEICESTERSHIRE CLAWSON. La reconocida cooperativa quesera Long Clawson lleva produciendo Stilton y Leicestershire desde hace más de un siglo, siguiendo los métodos de los fundadores, que han merecido constantes premios, desde el origen y hasta nuestros días.

El LEICESTERSHIRE CLAWSON se elabora con la cremosa y rica leche local de más de 41 granjas, cuyas vacas pastan en los verdes prados de los condados de Leicestershire, Nottinghamshire y Derbyshire.

Desde su ubicación en la Inglaterra rural, Long Clawson mantiene un compromiso con su tierra y su tradición, con el bienestar animal y el respeto por el medio ambiente. De esos valores surge un queso con los extraordinarios atributos del LEICESTERSHIRE CLAWSON: textura densa y firme, algo crujiente, con un sabor entero, un aroma rico y un toque dulce, con ligeros matices de nuez. Un queso que comienza seduciendo por la vista y acaba seduciendo al paladar.

Los quesos de Long Clawson Dairy se exportan a todo el mundo. Cada año, la cooperativa quesera utiliza más de 58 millones de litros de leche.

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